La juez desestimó la versión de un testigo. En el robo, por el cual procesaron al docente, murió una señora. Por ese caso condenaron a dos sujetos. Decisión.
Redacción/LA PATRIA
Manizales
Al docente José Henry Osorio Murillo, de 37 años, lo involucraron como supuesto autor intelectual del asalto a una tienda en el barrio La Asunción, el cual terminó con la muerte de la dueña del establecimiento. Sin embargo, el profesor era inocente.
Así lo indicó un juez penal de circuito de Manizales quien, luego de analizar las evidencias dentro del proceso y valorar las declaraciones de los testigos, encontró que había inconsistencias en los relatos que señalaban al maestro como partícipe en el caso. Por esta razón, el juez absolvió en primera instancia a Osorio Murillo y ordenó su libertad.
Antecedente
El hecho ocurrió el 30 de noviembre del 2007. A las 10:00 de la mañana llegaron cuatro sujetos a la tienda de Graciela Valencia de Ramírez, ubicada en la carrera 17 con calle 51, en el barrio La Asunción de Manizales.
De acuerdo con la investigación, alguien les dijo a los delincuentes que en esa vivienda tenían guardados 20 millones de pesos, dinero que había recibido el esposo de doña Graciela como pago de unas prestaciones sociales.
A esa hora la mujer peinaba a su nieta en la puerta de la tienda cuando aparecieron los atracadores. De acuerdo con la investigación, los sujetos amordazaron a la víctima y otro se quedó atendiendo el negocio.
Un detalle con el que no contaban los delincuentes era que la mujer sufría miedo al encierro y se resistió a que la metieran al baño. Por eso forcejeó, pero uno la mató de un tiro. Tras la detonación, la banda decidió huir y sólo se robó 200 mil pesos.
Proceso
Los detectives comenzaron la investigación y, gracias a la colaboración de la comunidad, ubicaron inicialmente a un menor de edad. El adolescente señaló a un adulto, quien también hizo parte del robo y del homicidio. A partir de ahí se aclaró el caso.
En medio de este proceso, uno de los testigos señaló al docente Osorio Murillo; al mecánico Jairo Antonio Murcia Hinestroza, de 45 años, y a José Álvaro Ocampo, de 26 años, como los responsables.
En febrero del año pasado Murcia y Ocampo negociaron con la justicia. Un juez penal del circuito los condenó a 19 años de prisión por los delitos de homicidio, hurto y porte de armas. En cambio, Osorio Murillo decidió ir a juicio para demostrar su inocencia.
En marzo del año pasado, la Fiscalía acusó formalmente al docente como determinador del hurto y le retiró los cargos por el homicidio. El abogado César Augusto López asumió la defensa del maestro. Finalmente, a mediados de enero se celebró el juicio, en el que el juez absolvió al docente.
El testigo
El testigo que presentó la Fiscalía fue un joven que involucró al docente como quien le había dicho sobre la millonaria suma y le había sugerido el robo. Sin embargo, sus declaraciones fueron inconsistentes, lo que demostró que estaba mintiendo. Por esta razón, el juez del caso absolvió al procesado.
Martínez Andreo durante la cena que celebró el lunes con miembros de la asociación de amas de casa de Totana. / AYTO.
La acusación de cohecho que pesaba contra el alcalde de Totana, José Martínez Andreo, ha sido eliminada por el Tribunal Superior de Justicia de Murcia (TSJ) que instruye la causa de la llamada Operación Tótem. El magistrado encargado del caso, Julián Pérez Templado, ha dictado el archivo provisional sobre este punto, ya que considera que de las averiguaciones efectuadas hasta el momento no hay base para mantener la imputación de cohecho contra el primer edil de Totana, según han informado a La Verdad fuentes judiciales.
El presunto cohecho habría apuntado, según la Fiscalía del TSJ, al intento de Martínez Andreo de recibir una comisión de 3 millones de euros que supuestamente había sido pactada con anterioridad por su antecesor en el cargo, Juan Morales, a cambio de la recalificación de 2,2 millones de metros cuadrados en el paraje de El Raiguero, donde el grupo gallego Nuaria pensaba construir 5.000 viviendas. Sobre Morales, que mantiene su acta de diputado regional, el TSJ mantiene la imputación de cohecho.
El instructor no encuentra base para mantener esta imputación en el caso de Martínez Andreo, quien prestó declaración el pasado mes de julio para explicar el contenido de varias conversaciones telefónicas. El auto con el archivo fue notificado ayer a las partes.
Para tomar su decisión, el TSJ se ha basado en dos grabaciones telefónicas que supuestamente comprometían a Martínez Andreo. En una de ellas, el alcalde hablaba con Juan Francisco Casanova, amigo suyo, ex concejal y dueño de unos terrenos que pensaba vender al grupo Nuaria. En la conversación se alude a unas frases de Andreo, en las que dice «Ni a tu mujer ni a la mía». «Pa ti y pa mi y punto». Sobre esta prueba aportada por la Fiscalía y los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO), el magistrado del TSJ considera que se trata de una conversación ambigua. También se ha analizado la grabación de otros imputados, realizada antes de que Martínez Andreo fuera detenido (lo que ocurrió en diciembre del año pasado). Según esta grabación, los empresarios gallegos tenían intención de conocer al nuevo alcalde y uno de ellos comentó si les iba o no a pedir dinero. Esto indica, según las mismas fuentes judiciales, que no hay indicios de que Martínez Andreo exigiera dinero.
Examen de las cuentas
En estos meses se han analizado también las cuentas corrientes y bienes del alcalde de Totana, su mujer y todos sus familiares, en las que no se han encontrado ingresos económicos llamativos, según las mismas fuentes. El archivo provisional quedaría sin efecto si aparecieran pruebas contra Martínez Andreo. El resto de imputaciones que hace la Fiscalía se mantiene, aunque no tienen la misma trascendencia que el cohecho. Martínez Andreo dejó de pertenecer al PP y desde que estalló la Operación Tótem se ha mantenido al frente de la alcaldía de Totana. En un desayuno navideño dijo días atrás que sólo lo echaría de la alcaldía un juez, contestando así a los intentos del PP de desalojarlo del cargo. El archivo del cohecho podría llevar a los dirigentes populares de la Región a analizar de nuevo su situación.
El magistrado Julián Pérez Templado, por otra parte, ha permitido a la súbdita brasileña Vaneide Freita que viaje durante dos o tres semanas a Brasil para visitar a su hijo. La compañera sentimental del diputado Juan Morales estará cubierta por la fianza de 200.000 euros que el magistrado impuso en su momento al ex alcalde de Totana.
